domingo, 15 de noviembre de 2009

No ha estado mal

Bueno, ya ha comenzado la temporada y el estreno ha estado bien, no perfecto ni muy bien porque se me escaparon detalles, pero creo que en general la experiencia fue buena.

El caso es que este sábado arbitré mis primeros partidos oficiales y hubo un poco de todo: desde un partido de categoría alevín jugado en campo grande hasta un equipo sin entrenador que fue dirijido por un padre.
Bien es cierto que se me escaparon ciertos detalles como que los jugadores no llevaran pulseras, collares, pendientes... pero el primer partido acabó con retraso y en el segundo iba con la lengua fuera para rellenar el acta, a pesar de lo cual también comenzó con 15 minutos de retraso.

Entiendo que muchas de mis decisiones pudiesen ser erróneas, pero tengo menos de un segundo para decidir si una acción es pasos o no, si un contacto es falta o no, si un balón ha botado fuera o no... al tiempo que tengo que atender a las protestas de los entrenadores con los gritos de los padres de fondo. Por cierto, si a estas edades y en deportes de este nivel no se fían de las personas que se encargan de anotar los puntos y por eso es necesario que rodeen la mesa para comprobar que no se le escapa ni una, es mejor que se vayan al bar y esperen a que su hijo finalice el partido.

Por cierto, para todos aquellos padres "expertos" en la materia obsesionados con el campo atrás sólo les diré tres palabras: control del balón. Si algo he aprendido de estar 2 años acompañando a mi hermana a sus partidos es que los árbitros tienen flojera al pitar el campo atrás, a lo que ella siempre alegaba (con razón) que su jugadora no tenía el control del balón al pasar a su pista trasera.

Por último decir, sin ánimo de venirme arriba, que al finalizar uno de los partidos ocurrió algo que jamás hubiese pensado me pudiera ocurrir: un padre de una jugadora, más en concreto del equipo que acababa de perder, se acercó al finalizar el partido y me dijo que había pitado bastante bien, con seguridad y decisión. Este comentario seguro que me servirá de aliciente para continuar arbitrando el día que un padre se me acerce al finalizar el partido y a grito pelado me "comente" todos los fallos, según su punto de vista, que había cometido; sinceramente espero que ese día nunca llegue.

martes, 10 de noviembre de 2009

Hay demasiados pesados en el mundo

Tras más de un mes de silencio por diversos motivos que me han mantenido demasiado ocupado, aquí vuelvo con un tema de vital importancia.
El caso que voy a relatar seguro que mucha gente que a menudo utiliza el metro lo ha sufrido en numerosas ocasiones, porque seamos sinceros, el metro está lleno de gente pesada e ignorante a más no poder; pero no quiero que se entienda por el lado de la polémica esta afirmación: la ignorancia a la que me refiero está por todas partes, pero en el metro, transporte que yo utilizo, es donde más lo veo.

¿Qué sucede cuando el tren llega a una estación y vemos que una persona ya está en la puerta? ¿Qué pensamos que va a hacer? Efectivamente, lleva 2 minutos apretando el pulsador que abre la puerta, muchas veces incluso antes de que el tren haya entrado en la estación.
Vamos a ver si entendemos una cosa, pequeños melones: hace años algunas líneas de metro incorporaron vagones que tenían un botón en un lado de la puerta o una palanca en el centro de la misma con el fin de que sólo fueran abiertas las puertas por las que fueran a entrar o salir gente. Y da igual cuándo empieces a apretar el botón, hasta que el tren no se detiene la puerta no se va a abrir.
Fue entonces cuando llegaron los vagones más modernos con un botón rodeado por lucecitas amarillas que se encendían en el momento en que podías apretar el botón para abrir la puerta, ya que si lo apretabas con las luces apagadas ¡¡OH SORPRESA!!, la puerta no se abre.

He aquí el sufrimiento que hay que aguantar: el tren llega a una estación, me sitúo en la puerta y espero a que se enciendan las luces; por algún motivo el tren está parado y las luces no están encendidas (quizá porque tenga que retroceder un poco hasta el lugar adecuado) y es en ese momento cuando una mano me rodea el cuerpo para apretar de manera compulsiva y frenética el botón. Claro que en alguna de las miles de pulsaciones da la casualidad que las luces se encienden y la puerta se abre, produciéndose entonces la paradoja máxima: el personaje en cuestión suelta un resoplido a modo de "Menudo pardillo, no sabe abrir una puerta; si no es por mí estamos aquí hasta año nuevo".
Aunque también está la situación de las estaciones de doble andén, es decir, el vagón abre las puertas de ambos lados; baste decir que muchas veces se abre un lado antes que el otro con el fin de permitir que la mayoría de viajeros que salen por un lado evacúen antes de que entre la mayoría de viajeros por el otro. Pero esto también produce nerviosismo en estos personajes ya que si están esperando en una puerta y ven que se abre la contraria, empiezan a pulsar el botón de manera irracional a modo de "madre mía, no se abre la puerta de mi lado; me voy a quedar encerrado para siempre en este tren".

Sólo decir a esta gente que yo entiendo su grado de estupidez e ignorancia, es más, comprendo que en el mundo tiene que haber de todo pero por favor, resoplidos los justos ya que no vaya a ser que con tanto soltar aire se vaya a escapar la neurona buena que les queda.

martes, 6 de octubre de 2009

El mundo del individualismo

En estos días, lo que se prioriza es el individuo, y no el colectivo; si entrenas en un equipo de cualquier deporte a niñ@s, verás que el objetivo primordial de muchos padres es que su hijo sea el que más balones reciba, el que más tiros haga... y no importa si el equipo gana o pierde. Es más, probablemente si el equipo pierde sea "porque a Pepito no le llegan suficientes balones".

Pero también se puede ver en el autobús este hecho, ya que la gente lo primero que busca es un par de asientos vacíos, aunque sea en el fondo del autobús. Y cuando todos y cada uno de los pares de asientos están "ocupados" (es decir, hay una persona sentada), es entonces cuando no hay más remedio que sentarse con alguien.
Pero os invito a que probéis suerte y os sentéis con alguien cuando todavía haya pares de asientos libres, y entonces veréis que la cara de esa persona os dirá "vaya, con todos los sitios libres que hay y se tiene que sentar aquí".

Esta reflexión del individualismo en nuestra sociedad me vino a la cabeza viendo un día el programa de K. Arguiñano en el que decía:
"La gente que tiene hijos debería pagar menos impuestos que aquellos que deciden vivir en pareja pero no quieren tener hijos. Porque hoy en día las pensiones de la gente jubilada y las ayudas a personas necesitadas sale de los impuestos de la gente que actualmente trabaja. Dentro de 50 años, los que pagarán los impuestos de esas personas serán aquellos que hoy en día son niños o están por nacer, es decir, que las pensiones de esas personas que no quieren tener hijos saldrá de los impuestos de los hijos de aquellos que hoy en día han decidido tener descendencia."

Es una reflexión poco usual, pero en mi opinión muy acertada; supongamos que tengo 10 años. Los impuestos de mis padres están ayudando a pagar las pensiones y ayudas de sus propios padres y del resto de personas mayores, al igual que hacen los padres de mis amigos del colegio.
Cuando tengo 30 años tengo un hijo, y ahora soy yo el que con mis impuestos pago las pensiones de mis padres; entonces me hago viejete y son mis hijos los que pagan con sus impuestos mi pensión cuando me jubile.
Pero aquellos que en su día decidieron que no querían tener hijos, cuando se jubilen dejarán un "vacío" en el sistema económico que deberá ser compensado por familias que decidan tener más hijos.

Es sencillo: supongamos que hoy en día hay en nuestro país 1000 personas jubiladas, cobrando cada uno 100€ de pensión; 2000 personas trabajando y que pagan 50€ de impuestos que tienen a su vez 2 hijos cada pareja, es decir, 2000 niños. Resumiendo, el Estado recauda 100.000€ en impuestos y tiene que pagar 100.000€ de pensiones, con lo cual está en equilibrio financiero.
Dentro de 30 años, de las 1000 personas jubiladas quedan 250 (es ley de vida), a los que se añaden 1000 de los que estaban trabajando; en total, 1250 personas jubiladas que cobran 100€ de pensión y hace un total de 125.000€ en pensiones.
En el otro lado están los 1000 trabajadores que quedan a los que se añaden los 2000 niños que ya son mayorcitos, con lo cual se tienen 3000 trabajadores a 50€ de impuestos, hace un total (esto parece el 1,2,3) de 150.000€, con lo cual se está en un superávit.

La cuestión fundamental es que no siempre habrá déficit, pero tampoco habrá siempre superávit, ya que todo depende de la cantidad de personas que producen ingresos al Estado (para eso es fundamental declarar a Hacienda y no defraudar) y de la cantidad de personas que cobran, ya sean pensiones, ayudas por incapacidad o del paro.

Ahora bien, supongamos que en lugar de haber 2000 niños, sólo hay 500 porque hay parejas que sólo quieren tener un hijo o simplemente no quieren tener hijos; en ese caso nos encontraríamos sólo con 1500 trabajadores, es decir, con 75.000€ de impuestos, para tener que pagar 125.000€ de pensiones o ayudas. Y a medida que los trabajadores más veteranos se fueran jubilando, crecerían las pensiones y disminuiría el dinero recaudado, con lo cual se iría a una subida de impuestos.

De ahí que el razonamiento que hizo Arguiñano sea bastante acertado: mis padres produjeron dinero, yo produzco dinero para el Estado con mis impuestos, mis hijos producirán dinero... y así sucesivamente.
En cambio aquellas personas que por propia voluntad deciden cortar la cadena, deberían aumentar su contribución al Estado ya que cuando ellos se jubilen no habrá nadie más que genere ingresos.

martes, 29 de septiembre de 2009

¿Quién paga el pato?

Como todos ya sabemos, lo que acontecerá en poco tiempo no le va a gustar a nadie, porque no nos engañemos, que el gobierno suba los impuestos no es algo que nos alegre la existencia.

El problema viene, desde mi punto de vista, cuando se hacen diferencias entre las personas que deben pagar esos impuestos porque a todos nos parece indignante que algunos "personajes" tengan trato de favor cuando son juzgados por algún delito o cuando consiguen prestaciones del Estado más rápido que el resto de la gente. Pero a nadie le molesta que haya personas que deban pagar más que otras.

Para aclarar mis opiniones, ilustraré la situación con un caso práctico:
-Una persona, llámese Pedro, decide dejar los estudios a los 16 años y durante años se dedica a ir de trabajo en trabajo sin saber qué hacer con su vida; claro está, a medida que pasan los años sólo puede contentarse con trabajos mal remunerados, pongamos por ejemplo 1000€ al mes.

-Por otro lado está otra persona, digamos Luis, que decide emplear su tiempo y dinero en conseguir una educación alta (carreras universitarias, módulos de FP, idiomas, cursos complementarios...) y logra un trabajo medianamente bien pagado, por ejemplo 3000€ al mes.

Llegados a este punto el Gobierno decide que el 15% de los ingresos de sus trabajadores deben ser los impuestos a pagar al Estado, es decir, que Pedro pagará 150€ (le quedan 750€) mientras que Luis paga 450€ (le quedan 2550€).
Una vez pagados los impuestos, ambos deben pagar una hipoteca (o alquiler), más las facturas de gas, luz, agua, teléfono... y los gastos personales (comida, gasolina, ropa), con lo cual Pedro se ve apurado al límite mientras que Luis (en caso de llevar un nivel de vida similar) no tendría tantos problemas.

En este caso es Pedro el que se indigna porque la gente "rica" vive mejor mientras los "curritos" lo pasan mal; aunque también habría que decirle a Pedro que mientras él vivía a su bola con trabajos basura que le permitían vivir plácidamente (ya que los gastos de la casa los cubrían sus padres), Luis estuvo años y años dedicando miles de horas y mucho esfuerzo para obtener una formación que le permitió en el futuro poder encontrar un buen trabajo.

Ahora bien, si el Gobierno decide que la gente que cobra 1000€ o menos debe pagar un 17% (con lo cual Pedro pagaría 170€) y aquellos que cobran más de 1000€ deben pagar un 20% (Luis pagaría 600€), estaría "castigando" a aquellos que deciden progresar en la vida y conseguir un buen empleo.
La solución no es subir los impuestos, es generar empleo, subir el salario mínimo, promover la educación entre los más jóvenes... porque al ritmo que llevan los colegios españoles, en unos años las universidades y centros de FP estarán vacíos.

Nadie niega que los trabajos a tiempo parcial (pizzerías, centros comerciales, tiendas) están bien para sacarse un dinero extra para las vacaciones de verano o para tener una cierta independencia económica, pero cuando un tiene entre 16 y 25 años, porque es de suponer que a partir de esa edad uno debe aspirar a conseguir empleos que le permitan independizarse.
En este punto es frecuente oír a gente joven que dice que es imposible independizarse y yo digo que depende; una pareja con 30 años en el que uno trabaja doblando camisetas en una tienda y el otro sirve hamburguesas... sí es difícil conseguirlo.
A nadie se le escapa que hay gente que a pesar de tener una formación alta está en un trabajo con una remuneración no tan buena, al igual que hay gente sin ningún tipo de formación que se ha colocado en empleos con sueldos aceptables.
Es evidente que la vida da muchas vueltas, y quizá en un par de años el primero vaya a una entrevista de trabajo y gracias a su formación pueda conseguir un mejor empleo; en cambio el segundo, en caso de verse un día sin trabajo, se plantará en las oficinas de INEM con 45 años y sin ningún tipo de estudios que le abran las puertas de nuevos empleos.

Por eso creo que la subida de impuestos debe ser igual para todos, y para evitar las desigualdades hay que aumentar los salarios mínimos al tiempo que se promueve la educación y la formación de las personas que en el futuro les abrirá un abanico enorme de posibilidades, ya que a día de hoy lo que vale entre la juventud es el conseguir un empleo lo má rápido posible.
Pero esta situación es un espejismo como antes he demostrado: cuando uno vive en casa de los padres, cualquier dinero que ganes (aunque sean 100€ al mes) te parece una fortuna porque tienes todos los gastos cubiertos; pero cuando decides progresar en la vida te das cuenta que ya no te vale el modelo que habías seguido, y te plantas con 35 años en un trabajo que no te permite vivir bien.

Por eso es injusto que si gracias a mi formación y mis estudios (conseguidos a lo largo de muchos años) llego a cobrar 100.000€ al mes (ojalá), el Estado me quite casi 20.000€ porque yo debo pagar un 20% mientras otras personas sólo pagan el 5% (quizá en un futuro se llegue a este nivel de desigualdad).
Porque cargar ladrillos, doblar camisetas, hacer pizzas, barrer hojas... lo sabe hacer cualquiera; ahora bien, operar a corazón abierto, diseñar edificios, fabricar máquinas, construir redes de telecomunicaciones... no lo sabe hacer cualquiera.
Y eso por eso que los sueldos no son iguales, y subiendo los impuestos a este tipo de personas se lanza el mensaje de "Tú que sabes transplantar corazones, pagas más impuestos" o "Tú que diseñas edificios, pagas más impuestos".

lunes, 28 de septiembre de 2009

Ya sois campeonas

Ayer comenzaba el artículo hablando del Europeo de voleibol femenino que se está disputando en Polonia, donde nuestra selección debía ganar a Croacia (triple medallista de plata en europeos) para poder pasar a la 2ª fase.
Si se ganaba el partido de ayer por la noche, se conseguiría de golpe un triple objetivo:
-Ganar por primera vez en la historia un partido en un Europeo.
-Pasar a la 2ª fase por primera vez en la historia.
-Tomarse la revancha de la croatas que nos eliminaron en la clasificación para el Mundial del año próximo.

Y para sorpresa de todos España obtuvo la victoria en otro partido vibrante en el que comenzaron perdiendo con contundencia el primer set, ganaron los dos siguientes con relativa facilidad y terminaron cediendo el cuarto por muy poco. Pero en el tie-break la selección mantuvo la calma y consiguió la ansiada victoria por un apretado 15-13, con lo que obtiene el pase a la siguiente fase.

A partir del martes comenzará la 2ª fase en la que España no tiene nada que perder por el hecho de haber cumplido con creces el objetivo fijado para este campeonato; el primer rival será la todopoderosa Rusia (4 medallas de oro y 5 de plata en J. Olímpicos, 6 veces campeona del mundo y 17 veces campeona de Europa), para pasar el miércoles a jugar contra Bulgaria (bronce en el Europeo de 2001) y terminar el jueves ante Bélgica (en el puesto 33 del ránking), rival ante el que se puede cosechar otra nueva victoria.
Por eso a día de hoy nuestras chicas pueden considerarse CAMPEONAS.

En otro orden de cosas ayer también se dió el último empujón a la candidatura de Madrid 2016, que el viernes competirá con Chicago, Tokyo y Río de Janeiro por llevarse el preciado premio de unos Juegos Olímpicos.
Está claro que por el apoyo y la ilusión de la gente de a pie, Madrid es la favorita, pero hay que recordar que los que votan no son "gente de a pie" como se suele decir. Se puede encontrar desde deportistas del más alto nivel (Bubka, Estiarte) hasta aristócratas (Alberto de Mónaco, la princesa Ana de Inglaterra), con lo que los votos más "racionales" que pueden dar los primeros se ven descompesados con aquellos que dan los segundos.
En cuanto a las calificaciones previas Tokyo es primera con un 8,3, a la que sigue Madrid con un 8,1, mientras que Chicago obtuvo un 7,0 y Río de Janeiro cierra la clasificación con un 6,4.

CHICAGO
-A favor--- Obama/ Peso de USA/ Alternancia de sedes
-En contra--- Oposición de la gente/ Impuestos/ Falta de instalaciones

TOKYO
-A favor--- Modernidad/ Alternancia de sedes
-En contra--- Cercanía de Pekín 2008

RÍO DE JANEIRO
-A favor--- Sede J. Panamericanos 2007/ Sede Mundial fútbol 2014/ Alternancia de sedes
-En contra--- Falta de seguridad/ Poca modernidad

MADRID
-A favor--- Instalaciones/ Seguridad
-En contra--- Alternancia de sedes/ Escaso peso internacional

Las cartas están echadas, sólo queda esperar.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Un sábado interesante

Ayer fue un día de lo más interesante, aunque antes de relatar la experiencia quería comentar brevemente lo que está aconteciendo en el Europeo femenino de voleibol. El viernes nuestra selección perdió ante Polonia (equipo anfitrión y doble campeona europea en 2003 y 2005) por un ajustado 3-2 en el que nuestras chicas remontaron un 2-0 adverso para terminar claudicando en el tie-break. En el segundo partido disputado la tarde del sábado de nuevo perdieron ante Holanda (entre las 5 mejores en los últimos europeos) por un contundente 3-0, por lo que esta noche deben ganar a Croacia (3 veces medalla de plata en europeos) para pasar por primera vez en su historia a la segunda fase ya que España sólo ha participado en las 3 últimas ediciones del Europeo de voleibol femenino de las 26 ediciones que ya se han disputado.
Al margen de la competición deportiva, me ha llamado la atención de manera positiva la realización del campeonato por parte de la televisión polaca, a años luz de la realizada por Turquía en el Europeo masculino del mismo deporte.
En aquella ocasión los marcadores eran escuetos, no se indicaba qué equipo había pedido tiempo muerto ni tampoco los cambios que se realizaban, además de haber escasas repeticiones y las que había eran pobres en interés debido a que no mostraban dónde había botado el balón o si algún jugador había tocado el balón.
En cambio en este Europeo celebrado en Polonia (donde el voleibol es casi una religión) los marcadores ofrecen mucha información, por ejemplo la secuencia de puntos conseguidos o los marcadores parciales, además de indicar los tiempos muertos y los cambios realizados; incluso se ofrecen estadísticas de las jugadoras, como bloqueos, remates, efectividad en las recepciones... y también información personal de las mismas, es decir, edad, altura y posición en la que juegan. Y sobra decir que las repeticiones son perfectas, deteniéndose la imagen en el momento preciso en el que el balón toca el suelo y ofreciendo diferentes ángulos de la jugada para que no se escape ningún detalle. Además incorporan una cámara súper-lenta que ofrece detalles espectaculares del juego y al mismo tiempo captan imágenes muy pintorescas, aunque hay que ponerles el único pero de que en el partido de España contra Polonia en determinadas jugadas dudosas a favor del equipo local las repeticiones brillaron por su ausencia.

En segundo lugar quiero comentar el partido de rugby que ví ayer por la tarde en el Polideportivo Valle de las Cañas de Pozuelo, el cual es el primero al que asisto en persona. En dicho encuentro se enfrentaban los equipos femeninos de Cisneros (actual campeón) y el equipo local, el Olímpico Pozuelo (subcampeón de la categoría) en un amistoso de pretemporada en el que se podía ya sentir la emoción de la liga. Ambos equipos llegaban a este choque en plena regeneración de sus plantillas y en el caso del Cisneros, con sólo 12 jugadoras (probablemente por lesiones), lo cual provocó que ambos equipos saltaran al campo con menos jugadoras de las que dicta el reglamento para hacer más igualado el partido.
En el primer período las visitantes hicieron valer su mayor experiencia y aprovecharon la falta de entendimiento de las locales, que contaban en sus filas con más jugadoras nuevas, consiguiendo un marcador parcial de 0-12. En el segundo período el Olímpico acopló mejor sus líneas y empezó a circular mejor el balón,lo que provocó que al final del tiempo reglamentario se llegara con un igualado 12-12.
Al tercer tiempo del encuentro (división del partido acordada por ambos entrenadores) el equipo visitante llegó con dos bajas en su alineación: una jugadora con el hombro dañado y otra con un pequeño bajón de tensión; este hecho lo supo aprovechar el cuadro local que nada más comenzar se puso por delante en el marcador gracias a un ensayo conseguido por una de las nuevas incorporaciones del equipo. Esta inyección de moral dio alas al equipo que desde ese momento hasta el final del partido consiguió 4 ensayos más, todos ellos en jugada individual y llegando a la zona totalmente en solitario.

Cabe destacar a una de las nuevas jugadoras del equipo, apodada "Jordan", que en su primer partido de rugby consiguió dos ensayos; bueno, realmente sólo consiguió uno ya que el primero no fue válido debido a que, tras recorrer medio campo a la carrera, fue alcanzada por una rival que le hizo "la tortuga" evitando que los puntos subieran al marcador.
Mencionar que, desde su posición de central, perforó constantemente la defensa rival y creó muchos espacios cada vez que cogía el balón, aunque en su haber hay que decir que debe mejorar el golpeo con los pies, así como saber leer en qué momentos debe caer al suelo para hacer un reagrupamiento y cuándo abrirse a las bandas para dar el juego a las alas, alternando con su juego demoledor por el medio.

Lo curioso es que no sólo vuelve locas a las defensas, sino que también a los ojeadores que intentan seguirla, y si no me creéis, esta conversación puede producirse en cualquier momento:
-Me han dicho que hay una jugadora interesante; juega de base, tiene buen tiro exterior y buena visión de juego.
-Pues yo vengo a ver a una central interesante; hace buenos placajes y parte las defensas con un juego devastador.
-La jugadora que yo sigo es rápida, potente y muy agresiva.
-Anda, la jugadora que yo sigo también.
-No puede ser, la mía juega al baloncesto.
-Ah... entonces no es la misma; la mía juega al rugby.

Lo impresionante de esta historia es que SÍ ES LA MISMA JUGADORA; y se podrían unir más ojeadores de balonmano, fútbol sala, fútbol-7 o voleibol que seguirían hablando de la misma persona. Porque le pasa lo mismo que a la cerveza: DONDE VA, TRIUNFA.
Pero no triunfa en el sentido de conseguir miles de premios o éxitos (que muchas veces también es así), sino que donde va, sea el deporte que sea y sea cual sea su papel dentro del equipo, desde el primer momento se vuelve una pieza indispensable para sus compañeras y entrenadores. Pero no sólo en el plano deportivo, sino que a nivel personal es siempre acogida por todos y en ningún momento crea mal ambiente, siendo aceptada y querida por su entrega, coraje y sacrificio.
Curiosamente, aquellos equipos que tiene que abandonar sufren el proceso inverso a los coches: pasan de 100 a 0 en pocos segundos; afortunadamente para ella ha tenido que abandonar pocos equipos en su vida, aunque siempre hay excepciones que no saben corregir errores del pasado.

Sólo cabe dar la enhorabuena a "Jordan" por su primer partido en este deporte de bestias jugado por caballeros en el cual seguro que cosecha muchos éxitos (personalemente no descarto que quizá en esta misma temporada consiga ser convocada con alguna selección, ya sea la de Madrid o incluso la de España), y si quiere mejorar su juego en cualquiera de los numerosos deportes que practica le aconsejo que pida ayuda técnica a su hermano, que además de ser una bellísima persona, noble a la par que humilde, es sabio como el que más; vamos, se podría decir que es como el mono del Rey León pero en guapo.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Las lecciones no se dan, se aprenden

Es bastante frecuente encontrarse con gente que reparte, de manera desinteresada y gratuita, lecciones sobre cómo debe uno comportarse en esta vida.

Hace años, a raíz del comienzo de la guerra de Irak, se pusieron de moda una chapas con el lema "No a la guerra" que determinados personajes llevaban con aires de grandeza. Entiendo que hubiera gente que sí compartiera ese pensamiento y quisiera manifestarlo, pero yo me estoy refiriendo a los que las llevaban porque estaba de actualidad y les daba el "poder" de criticar y sermonear a aquellos que, a pesar de apoyar la misma causa, no lo exteriorizaban con chapas o carteles.

Pero hoy en día se ve aún más gente de este tipo, principalmente relacionada con el tema del cambio climático y las medidas que se llevan a cabo para paliar sus efectos. Resulta que un día me llegó un e-mail (al igual que le sucedió a millones de personas) diciendo que tal día a una hora determinada querían que todo el mundo apagase todos los aparatos eléctricos durante 5 minutos porque con esa medida se ahorrarían miles de watios y no se emitirían a la atmósfera millones de toneladas de CO2. En mi caso, ese día a esa hora, no apagué nada (al igual que millones de personas), hecho por el cual determinadas personas adquirieron el poder para escandalizarse por nuestro "asesinato a la Tierra".

A estas persona les diré varias cosas que creo les vendrán bien en el futuro para evitar hacer el ridículo:
1º El hecho de apagar los aparatos eléctricos durante 5 minutos apenas ayuda nada comparado con el daño causado diariamente.

2º Como es lógico en esta sociedad, transcurridos los 5 minutos de rigor todo el mundo volvió a encender todos los aparatos indispensables para su vida (televisión, videoconsolas, ordenadores, equipos de música...), provocando un daño mayor que el evitado con el "apagón". ¿Por qué? Sencillo: todos los aparatos consumen más energía al arrancar que una vez están en funcionamiento, es decir, al encender una televisión se produce un pico de energía de 50W (por ejemplo) y cuando ya lleva funcionando varios minutos su consumo pasa a ser de 10W. Esto quiere decir que en los primeros minutos después del "apagón" se produjo un pico enorme de consumo de energía provocado por todos los aparatos que se estaban encendiendo al mismo tiempo.

3º Aprovechando este dato, decir a las personas que apagan el motor del coche cuando están en un semáforo con la intención de ahorrar gasolina y de paso contaminar menos, que con los automóviles ocurre algo similar: se consume más gasolina al arrancar el coche que si lo dejas encendido durante los 2 minutos que dura el semáforo en rojo. Y en cuanto a la contaminación, los gases emitidos por el coche pasan por un catalizador que los limpia haciendo que al llegar al tubo de escape la mayoría de gases tóxicos hayan sido eliminados; pero este catalizador necesita estar a altas temperaturas que se obtienen a medida que el coche va circulando, por lo que si lo apagamos, al arrancar de nuevo el catalizador no logra alcanzar la temperatura de trabajo idónea y se emiten más gases tóxicos al aire.

Por eso opino que las lecciones de la vida no deben ser impartidas por los demás, sino que cada uno debe aprenderlas por sí mismo y actuar en consecuencia; si decido no seguir el "apagón", es porque tengo mis motivos y mis ideas, y prefiero ser "el que no siguió el apagón" antes que hacer algo porque todos los demás lo hicieron.

Además, me resulta curioso que sean siempre las mismas personas las que dan lecciones alegremente:
-Aquellas que tienen encendido el ordenador 24 horas al día, porque está claro que apenas consumen energía y apagándolo 5 minutos cada año se ayuda mucho al medio ambiente.

-Aquellas que van en coche a por el pan o el periódico, a pesar de que la tienda está a 200 metros.

-Aquellas que dejan las luces encendidas en su casa, pero no un rato (por ejemplo, 20 minutos), no, puede incluso que 10 horas seguidas porque "vuelvo enseguida".

-Aquellas que para regar el jardín están 40 minutos con la manguera funcionando, aunque tengan dos geranios y 3 rosales.

Y así millones de casos más... por eso lo mejor es que cada uno actúe según su criterio que al final del "examen" cada uno obtendrá la nota que merece.