domingo, 8 de mayo de 2011

El tuerto en el país de los ciegos

De este modo tan peculiar se podría definir el Scudetto conquistado ayer por el AC Milan tras siete años de espera en los que el equipo ha experimentado una caída progresiva a causa del envejecimiento de sus jugadores que le ha relegado a un segundo puesto dentro del panorama internacional.

En ningún momento quiero restar méritos a estos jugadores y al entrenador (del que tanto he dudado pero al que reconozco su labor), pero dejando a un lado la inmensa alegría producida por este éxito, es necesario reconocer el lamentable nivel de la liga italiana en la que ninguno de sus equipos ha realizado una buena campaña a nivel europeo y la calidad media de los partidos ha sido bastante baja.

Una vez dicho esto, es evidente que este logro abre las puertas de un nuevo ciclo en el que los jugadores más veteranos dejarán paso a nuevos talentos que tomarán las riendas para alzar de nuevo al club a lo más alto del fútbol mundial.
Ahora bien, en las últimas semanas se ha hablado mucho de las posibles salidas de Nesta, Gattuso, Pirlo o Seedorf, y de la contratación a coste cero de Mexes (defensa central de 29 años) más la renovación de Van Bommel (34 años); entonces ¿salen cuatro veteranos de calidad superior para sustituirlos por otros jugadores que no aportan energía nueva al equipo? ¿pasaríamos de un centro del campo formado por Gattuso, Pirlo y Seedorf a otro conformado por Flamini, Van Bommel y Ambrosini?

Por este motivo creo que es necesario plantear la renovación del equipo con cabeza y sentido común, para lo cual he ideado un sistema de colores para diseñar el proyecto de futuro (según mi criterio, claro está):
ROJO - Jugadores que deberían salir de equipo por no dar el nivel adecuado
AMARILLO - Jóvenes que podrían quedarse o ir cedidos para coger experiencia; veteranos que pueden quedarse o cambiar de equipo para cerrar sus carreras
VERDE - Jugadores indispensables para el futuro

*PORTEROS
Abbiati (34 años) - Pieza clave esta temporada, debería buscarse un sustituto para que adquiera rodaje
Amelia (29 años) - En las pocas ocasiones en que ha jugado no me ha transmitido confianza
Roma (37 años) - Quizá su última temporada en activo

*DEFENSAS
Abate (24 años) - Lateral derecho con futuro
Nesta (35 años) - Quizá su última temporada, podría buscar un destino exótico (USA)
T. Silva (26 años) - Referencia para el futuro, debe ser la base del proyecto
Antonini (28 años) - De más a menos, en los últimos meses no cuenta para Allegri; no ofrece mucha calidad como lateral zurdo
Bonera (30 años) - Muchas lesiones este año, podría ser un complemento para las rotaciones defensivas
Sokratis (23 años) - La gran decepción de la temporada, llegó como un jugador de futuro y no dió la talla cuando jugó
Yepes (35 años) - Buen nivel durante la plaga de lesiones, podría ser otro elemento para rotar
Zambrotta (34 años) - Su nivel baja con cada temporada que pasa, podría quedarse si no llegan refuerzos para el lateral
Oddo (35 años) - No cuenta para Allegri, se irá en verano
Legrottaglie (34 años) - Cumplió en los minutos que disputó; se irá en verano
Didac Vilá (22 años) - No ha entrado en los planes de Allegri, podría irse cedido
Jankulovski (34 años) - No cuenta para Allegri, se irá en verano

*MEDIOS
Gattuso (33 años) - Buen final de temporada, podría irse a Rusia a terminar su carrera
Pirlo (32 años) - Mala temporada plagada de lesiones que continua un ciclo de descenso en su nivel; podría no renovar y fichar por la Juve (creo que todavía puede dar mucho fútbol en el equipo)
Seedorf (35 años) - Comenzó con altibajos y ha concluido de manera brillante; podría no renovar y marcharse a Brasil
Flamini (27 años) - Perfil medio-bajo, no creo que deba entrar en el proyecto de futuro
Ambrosini (34 años) - Sufrió una lesión grave a mitad de temporada, podría no renovar y cerrar su carrera en el extranjero
Boateng (24 años) - Pieza clave para el futuro, debe controlar sus arrebatos para no perjudicar al equipo
Van Bommel (34 años) - Ha jugado a un nivel muy alto desde su llegada en Diciembre, podría ser un buen complemento para el equipo
Emanuelson (25 años) - No ha contado mucho para Allegri, pero ha dejado destellos de su proyección; debería quedarse para seguir creciendo
Strasser (21 años) - No ha tenido muchos minutos pero ha mostrado pequeños trazos de su potencial; podría ir cedido para seguir creciendo
Merkel (19 años) - Entró en varios partidos y no se escondió, es un jugador que podría ser muy importante

*DELANTEROS
Ibrahimovic (29 años) - Su calidad y los goles marcados le avalan, pero su carácter podría hacer que no se ejerza la opción de compra
Pato (21 años) - Pieza clave para el futuro, debería ser otro apoyo de la base del proyecto
Robinho (27 años) - Nivel muy alto durante todo el año, es otro referente del equipo
Cassano (29 años) - Destellos puntuales y poco más, no ofrece presión ni dinamismo; no es probables que salga pero habría que planteárselo
Inzaghi (37 años) - Temporada casi en blanco a causa de una grave lesión, la próxima podría ser la de la despedida
Oduamadi (20 años) - No cuenta para Allegri, debería ser cedido para coger minutos


Con un vistazo rápido se observa que tres porteros (de 3), ocho defensas (de 12), cinco medios (de 11) y tres delantero (de 6) están en 28 años o más, es decir, casi un 60% de la plantilla (al margen de la circunstancia de tener 32 jugadores).
Por tanto este verano habrá muchos movimientos de entrada y salida, se dirá adiós a muchos jugadores emblema (como en su día se hizo con Baresi, Maldini, Shevchenko, Rui Costa, Serginho, Cafú, Kaká...) y se dará la bienvenida a nuevas caras que llegarán con el objetivo de hacer grande a este equipo.

viernes, 6 de mayo de 2011

Juguemos a ser seleccionador

Una vez terminada la Liga Femenina de baloncesto es hora de la selección nacional que a mediados de Junio disputará el Europeo con el objetivo de conseguir medalla, y en mi opinión debería exigirse oro o plata después del bronce conseguido en el último Mundial.

Lo cierto es que este artículo quería escribirlo antes de que saliera la lista de la preselección, pero al parecer el seleccionador se me ha adelantado; conste decir que a partir de esta temporada los equipos nacionales podrán llevar a los campeonatos 14 jugadores y descartar a dos de ellos poco antes de comenzar cada partido, lo que abre las puertas a los jugadores "menos esperados".

A continuación pondré la lista oficial añadiendo otras jugadoras (en cursiva) que, a mi entender, podrían haber entrado perfectamente, y después haré un breve análisis del equipo.
Comentar que hay jugadoras que pueden encuadrarse en varias posiciones, pero tengo que elegir una, y las estadísticas que acompañana a cada una de ellas son exclusivamente de la competición nacional.

*BASES
E. Aguilar (34 años) -- 26 PJ / 26 min / 3 asist / 10 ptos / Val: 9
S. Domínguez (24 años) -- 25 PJ / 23 min / 3 asist / 6 ptos / Val: 7,2
C. Ouviña (20 años) -- 25 PJ / 21 min / 3 reb / 3 asist / 5 ptos / Val: 7
M. Xargay (20 años) -- 24 PJ / 18 min / 5 ptos / Val: 6
N. Martínez (27 años) -- 26 PJ / 18 min / 6 ptos / Val: 7
G. Ocete (23 años) -- 26 PJ / 30 min / 3 reb / 4 asist / 5 ptos / Val: 8


*ESCOLTAS
L. Palau (31 años) -- 24 PJ / 21 min / 4 reb / 3 asist / 4 ptos / Val: 7
A. Cruz (24 años) -- 26 PJ / 28 min / 5 reb / 10 ptos / Val: 10
A.M. Suárez (23 años) -- 26 PJ / 25 min / 3 reb / 7 ptos / Val: 7
P. Argüello (23 años) -- 26 PJ / 31 min / 3 reb / 11 ptos / Val: 8
A. Carbo (22 años) -- 26 PJ / 24 min / 4 reb / 8 ptos / Val: 9
N. Jordana (30 años) -- 26 PJ / 32 min / 3 reb / 3 asist / 10 ptos / Val:9
C. Bermejo (30 años) -- 26 PJ / 23 min / 3 reb / 3 asist / 4 ptos / Val: 9

*ALEROS
A. Valdemoro (34 años) -- 16 PJ / 28 min / 3 reb / 15 ptos / Val: 9
A. Torrens (21 años) -- 26 PJ / 22 min / 12 ptos / Val: 13
M. Pina (23 años) -- 26 PJ / 16 min / 5 ptos / Val: 3
M. Fernández (29 años) -- 26 PJ / 21 min / 10 ptos / Val: 10

*ALA-PÍVOTS
A. Montañana (30 años) -- 25 PJ / 22 min / 3 reb / 3 asist / 8 ptos / Val: 7
L. Nicholls (22 años) -- 26 PJ / 16 min / 5 ptos / Val: 3
L. Herrera (21 años) -- 25 PJ / 11 min / 3 reb / 3 ptos / Val: 4
G. Bahí (21 años) -- 25 PJ / 22 min / 4 reb / 5 ptos / Val: 5

*PÍVOTS
S. Lyttle (27 años) -- 23 PJ / 25 min / 8 reb / 14 ptos / Val: 21
L. Pascua (28 años) -- 26 PJ / 17 min / 4 reb / 6 ptos / Val: 7
C. Lima (29 años) -- 26 PJ / 18 min / 5 reb / 6 ptos / Val:10
T. Abalde (22 años) -- 13 PJ / 27 min / 6 reb / 10 ptos / Val: 11
A. Denti (26 años) -- 26 PJ / 27 min / 5 reb / 10 ptos / Val: 10


Con un primer vistazo rápido se puede orbservar que sólo he podido añadir 11 jugadoras más, lo que hace un total de 26; si consideramos que hay 14 equipos, a una media de 10 jugadoras cada uno, obtenemos que sólo el 19% tiene un nivel "suficiente" para la selección o bien porque en su equipo las jugadoras extranjeras ocupan muchas plazas en la plantilla, o bien porque sus entrenadores no les otorgan suficientes minutos de juego.
Analizando puesto por puesto, hay varias elecciones del seleccionador nacional que no comparto y otras de las que me alegro mucho: (antes que nada añadir que ninguna de las jugadoras citadas pueden jugar en una categoría inferior puesto que todas superan los 20 años)

*Bases -- Me parece muy bien que entren en la convocatoria dos jugadoras jóvenes como Ouviña y Xargay, aunque no hubiera sido descabellado que G. Ocete hubiera entrado en la lista puesto que tiene mejores estadísticas; por otro lado, queda claro que los números de N. Martínez han sido la causa de su ausencia (similares a las de Xargay, pero los nuevos talentos necesitan espacio).

*Escoltas / Aleros -- En este caso prevalece el peso dentro del vestuario de L. Palau y A. Valdemoro (puesto que sus números son peores que los de otras dos veteranas, Bermejo y Jordana); en cambio, no comparto la convocatoria de M. Pina puesto que hay tres jugadoras de edad similar (Suárez, Argüello y Carbo) con mejores números y con más minutos a sus espaldas. Tampoco tengo clara la no convocatoria de M. Fernández, que entiendo que será por los "problemas" con los pesos pesados del equipo.

*Ala-pívots / Pívots -- Como era de esperar, S. Lyttle y A. Montañana conformarán una de las parejas interiores más temibles del campeonato; pero de las otras 4 jugadoras interiores me quedan dudas. Bien es cierto que T. Abalde ha jugado sólo la segunda mitad de la liga, pero aun así tiene mejores números (al igual que A. Denti) que las otras dos pívots, C. Lima y L. Pascua (y además ambas son más jóvenes); y algo similar ocurre con G. Bahí, que además de mejores estadísticas también ha contado con más minutos que las otras dos ala-pívots (L. Nicholls y L. Herrera) teniendo la misma edad que ellas.


En resumidas cuentas, todos estos análisis quedarán en papel mojado si la selección queda campeona, y serán gasolina para la hoguera si nos la pegamos.
En mi modesta opinión, si yo fuera el seleccionador (dicen que todo español lleva dentro un seleccionador de fútbol, entonces ¿por qué no tener uno de baloncesto también?) habría confeccionado la siguiente preselección:
*Bases -- S. Domínguez / C. Ouviña / M. Xargay
*Escoltas -- A. Cruz / L. Palau / A.M. Suárez
*Aleros -- A. Torrens / A. Valdemoro / M. Fernández
*Ala-Pívots -- A. Montañana / L. Nicholls / T. Abalde
*Pívots -- S. Lyttle / A. Denti / C. Lima

miércoles, 4 de mayo de 2011

Cuanto más fútbol veo...

... más me gusta el rugby. (De la frase "cuanto más conozco a la gente, más quiero a mi perro").

Resulta que tras el regalo maravilloso de Semana Santa que nos ofrecieron el Real Madrid y el Barcelona con una final de Copa del Rey espectacular, han llegado dos partidos horrendos de Champions que deberían quedarse en el olvido para siempre junto con las declaraciones de entrenadores, presidentes, periodistas y jugadores, estos últimos además añadiendo a la lista de despropósitos innumerables muestras de teatralidad y antideportividad.

En una ocasión ya critiqué el comportamiento exagerado de jugadores de baloncesto como Navarro o Rudy Fernández, pero no quiero dejar sin comentar el exceso que se ha cometido en esta eliminatoria: jugadores revolcándose por el suelo, gritos desmedidos, aspavientos desmedidos... y acto seguido en pie para seguir jugando.

No quiero que parezca que tengo algo en contra del Barça (creo que viendo cuál es mi equipo resulta evidente que el fútbol español me es indiferente) pero quiero destacar, en el plano negativo, el comportamiento ruin y teatrero de S. Busquets; no hay pelea, discusión, protesta o tangana en la que no esté el jugador catalán.

Lo peor de todo es que, a mi modo de entender, esta semifinal de Champions va a traer una factura importante, si no trágica, al ambiente del equipo nacional; pero no lo digo sólo por los jugadores, ya que no creo que un aficionado madridista vea a partir de ahora con los mismos ojos a Busquets o Villa cuando vista la camiseta de España.

Por cierto, no quiero dejar pasar la ocasión para romper una lanza... en el lomo de la UEFA y su comité arbitral, porque resulta evidente que tras el maravilloso espectáculo de la Copa del Rey no han sabido (no descarto que lo hayan orquestado así) mentalizar a los árbitros para mantenerse al margen de los partidos, puesto que por todos era sabido que el planeta entero iba a estar pegado a la televisión... y los árbitros han querido ser el centro de atención.

Y para cerrar este artículo quiero expresar una firme "promesa": se acabaron los partidos de fútbol y baloncesto de la selección (masculina) española hasta que se terminen las funciones teatrales y los numeritos dantescos de nuestros jugadores; lo único que puedo ofrecerles es jugar un partido de rugby para que reciban placajes de un pilier de 130 kg de peso... y así podrán seguir revolcándose por el suelo (y con razón).

P.D: ¿Alguien seguirá con la pantomima de "hay que animar a todos los equipos españoles cuando juegan competición europea" después del "¡Visca el Barça, y visca Catalunya" que se oyó ayer en las gradas?

P.D (2): ¿Alguna vez la UEFA tomará medidas serias contra el Barça por el tema de los espontáneos? (aparte del de ayer, están el que le quiso poner el gorro a Eto'o y el que se encadenó a un poste)

P.D (3): ¿Por qué sancionaron con dos partidos a Dida (portero del A.C. Milan) hace años por fingir que un espontáneo le había agredido, y en estos dos partidos nadie ha recibido amonestación alguna por el mismo hecho?

lunes, 2 de mayo de 2011

No llores como un bebé...

... lo que no has sabido pelear como un adulto. (Originalmente la frase era "No llores como una niña lo que no has sabido pelear como un hombre", pero me parecía un poco machista)

Muchos psicólogos y terapeutas opinarán que es bueno llorar, desahogarse cuando lo necesites y no guardarte nada dentro, y no les quito razón alguna; pero sí estoy en contra de los "espectáculos" gratuitos.

A lo que me estoy refiriendo es a ese tipo de personas que lloran con suma facilidad, se pasean como peleles envueltos en un mar de lágrimas y se abrazan a todo el que se encuentra en su camino; y todo ello con el único propósito de levantar falsas compasiones entre la gente que las rodea y lavar de algún modo su intranquila conciencia.

Por ejemplo, todo el mundo habrá compartido clase con el típico (o la típica, no esperéis que escriba los dos géneros constantemente) que tras recibir la nota de una examen se pone a llorar como si fuera una regadera y enseguida va a regatear la nota con el profesor envuelto en un aura de pena y dolor.

La cuestión es que probablemente el resto de alumnos sean conscientes de que el fin de semana anterior al examen estuvo de fiesta y la noche anterior no paró de mandar mensajes por el famoso (y absorbe-cerebros) "What's up", lo que me hace preguntar: ¿por qué montas este espectáculo si no has hecho nada para evitar suspender?

Y esto se puede aplicar a millones de situaciones más, desde un equipo que es eliminado en una competición deportiva hasta una persona que es despedida de su puesto de trabajo.

¿Nadie se ha topado con alguien que echa "sapos y culebras" sobre su antiguo empleo cuando le han despedido, y después te enteras que esa persona estaba todo el día jugando por internet o chateando? ¿o que se pedía la baja cada dos por tres y luego te lo encontrabas de tapas todas las noches?

Y no me digáis que no conocéis algún equipo que se las daba de "superiores" y hablaba de su clasificación segura para la siguiente ronda... y ¡zas! en toda la boca; a casita a descansar mientras ese equipo que pasó "de chiripa" te calienta el morro y te manda a casa con el rabo entre las piernas.

¿Por qué lloras entonces? Si te las dabas de superior e invencible, tendrías que haberlo demostrado en la cancha y no ponerte a llorar ahora como si el cosmos se hubiera alineado de tal manera que tu clasificación fuera algo imposible.
Si te has dejado la piel en cada jugada y en el último segundo te meten un triple desde el centro del campo, entonces puedes llorar.
Si has pasado de ser el 15º equipo de la liga a meterte en cuartos de final y pierdes en un final de infarto contra el 2º de la temporada anterior, entonces puedes llorar.

Si tu máxima en el deporte es infundir a tu equipo que son los mejores en lugar de inculcarles que den el máximo en cada minuto, entonces no puedes llorar.
¿Lo peor de todo? Que ninguno de esos jugadores tendrá otra oportunidad como la que han perdido; puede ser que en el futuro disfruten de situaciones similares, pero los fracasos del pasado seguirán siempre ahí.

En la vida es mejor acumular muchos "quizá no debí..." que unos pocos "y si hubiera hecho..."

jueves, 21 de abril de 2011

A cada uno lo suyo

O dicho de otra forma, "Al César lo que es del César".

Ayer asistimos (y lo pongo en plural porque muchos "anti-fútbol" también lo vieron) a uno de los mejores partidos de fútbol que recuerdo en mucho tiempo: la final de la Copa del Rey 2010-2011 entre FC Barcelona y Real Madrid.

Francamente me encantó la intensidad de ambos equipos y la calidad de sus jugadores, así como las tácticas colectivas diseñadas por cada entrenador: toque y movimiento en el bando culé, defensa compacta y rápidos ataques del lado merengue.

Si uno recapacita acerca de la situación actual del fútbol, es muy difícil encontrar un partido de proporciones mejores que el vivido en la noche de ayer: ni un Milan-Inter (muy a mi pesar), ni un Manchester United-Chelsea, ni un Boca-River... ni siquiera un partido que enfrentase a nuestra selección con otra cualquiera.

En muchas ocasiones los partidos tienen "fases": de imprecisiones, de fallos, de ataques constantes de un equipo, de bajones físicos... pero ayer todo el partido se disputó en la misma franja del fútbol de calidad suprema.

Como ya dejé claro en anteriores artículos, mi simpatía por ambos equipos es escasa pero sí reconozco (y todo el mundo debería hacerlo) el nivel superior que poseen ambos conjuntos a día de hoy.

Y aunque suene algo pesimista decirlo después de tanto halago, hubo cosas que no me gustaron del comentado encuentro: las constantes broncas que se montaban cada dos por tres durante los primeros 15 minutos; los aspavientos y muestras exageradas de dolor que mostraban los jugadores (de ambos equipos) en cuanto notaban la presencia de un rival cerca con la intención de forzar amonestaciones; y por supuesto, la "locura habitual" de Pepe que le llevó a celebrar el gol haciendo cortes de manga a la grada y que le pudo costar una merecida expulsión que podría haber cambiado el sino de la final.

A este respecto quiero decir que en su día, cuando Pepe fue sancionado con varios partidos por haber "pateado" a un jugador del Getafe, pensé que sólo había sido un momento de rabia y descontrol que cualquiera puede tener; pero ya se convierte en rutina el ver a Pepe perder los papeles en los partidos y soltar patadas a diestro y siniestro.

Y en relación a los "teatreros", ya me empiezo a cansar de ver a S. Busquets metido en todos los jaleos cuando se trata de simular faltas, pedir tarjetas para el rival y lo que es peor, cuando él hace unas entradas que riéte tú de las patadas de Bruce Lee (que se lo digan ayer a Xabi Alonso).
Ya me estoy pensando seguir viendo a la selección masculina de baloncesto con los "muñecos locos" (por lo que se descomponen cuando les tocan) de Ricky Rubio, Navarro y Rudy Fernández, como para encima tener elementos de estos en la de fútbol.

domingo, 17 de abril de 2011

Caminos distintos

Después de tanto tiempo de duro trabajo y ninguna fiesta que nos diera un respiro, dan ganas de gritar: ¡Qué alegría que lleguen las vacaciones! ¿no?

¡Pues no! Y que quede una cosa clara: no lo digo porque esté en contra de las vacaciones (ni mucho menos) ni porque sea un adicto al trabajo (faltaría más).
La razón es sencilla: vivo a las afueras de Madrid.

¿Qué quiere decir esto?
Que cuando hay vacaciones (Navidad, puentes varios, Semana Santa) tengo que soportar a miles (quizá millones) de domingueros que salen con sus coches y colapsan las carreteras que, en mi caso, pasan por mi ciudad.
Si a esto le añadimos el siguiente nivel de tontuna (es decir, el dominguero evolucionado) nos encontramos con el típico listillo que va por donde quiere, no respeta las señales y se cree el rey del mambo puesto que es de "Madrí" y el resto somos unos catetos, y si quiere meterse por la vía de servicio o atravesar una zona residencial a 90 km/h, pues lo hace y punto, que para eso va a "comer a la sierra".

Desde hace muchos años que se viven estas situaciones de colapso total de las carreteras, he desarrollado la teoría (quizá por la cantidad de horas perdidas en los atascos) de desdoblar la carreteras: una zona para residentes, otra zona de ámbito laboral y una última zona de ocio.

Todo se reduciría a tarjetas similares a las de crédito donde quedaran registradas las características del portador de la misma y de este modo se controlara el acceso a cada una de las zonas, aunque a nadie se le escapa que las falsificaciones y los listillos estarían a la orden del día (si no que se lo digan a los que han "cazado" en el Bus-Vao yendo sólos en el coche).

Sé que suena a tontería monumental pero es que es frustrante salir de clase un día cualquiera y ver cómo el camino a casa está totalmente colapsado de coches porque el fin de semana pasada nevó "en la sierra" y este viernes han dicho en la tele que va a hacer un solo espléndido "en la sierra".
Y si a alguien le resulta difícil ponerse en mi situación, que piense que un día llega a casa y resulta que las escaleras de su edificio están llenas de gente porque la vecina del 9ºA está regalando bizcochos; ¿a que te gustaría tener un ascensor "sólo para residentes"?

viernes, 1 de abril de 2011

¿Son útiles las estadísticas deportivas?

No es extraño encontrar en cualquier página web o medio de comunicación miles de datos acerca de un determinado evento deportivo e incluso sobre un partido o enfrentamiento concreto.

Por ejemplo, en los partidos de fútbol aparecen estadísticas como la longitud recorrida por un jugador o el porcentaje de acierto en los pases, así como el número de tarjetas amarillas que recibe un determinado equipo en cada partido llegando a concretar dicho número para un adversario específico o un árbitro determinado.


Otro ejemplo claro de estadísticas deportivas es el tenis, donde constantemente aparecen los puntos ganados de revés, la efectividad en el saque o los errores no forzados, entre otras cosas. Y así podríamos enumerar casi todos los deportes del mundo (a excepción de los acuáticos, el atletismo, las artes marciales... donde resulta difícil encontrar estadísticas al margen de los tiempos personales o victorias de cada deportista) desde el balonmano al hockey sobre hielo pasando por otros como el fútbol americano o el voleibol.


Pero un deporte por excelencia en materia de realizar estadísticas es el baloncesto, donde se puede cuantificar casi cualquier acción dentro de un partido; a los más típicos conceptos como puntos, rebotes, asistencia, porcentaje de tiros y demás, se podrían añadir múltiples variables combinatorias. Es decir, al final de un partido se puede medir la "valoración" de un jugador sumando los aspectos positivos (puntos, rebotes, asistencias, faltas recibidas...) y restando los negativos (balones perdidos, tapones recibidos, tiros fallados...), lo cual puede ser un indicativo más o menos fiable del rendimiento de un jugador.


¿Dónde quedan entonces la defensa, la dirección del equipo, la creación de espacios y otros intangibles que se quedan en el anonimato? Una manera que creo que podría solventar este vacío la adopté del hockey sobre hielo americano, donde aparece una nueva categoría denominada "+/-"; el funcionamiento es sencillo: cuando nuestro equipo mete un gol, los jugadores que están sobre el campo reciben un +1 mientras que si encajamos un gol, aquellos que estaban jugando en ese momento reciben un -1.


Algo similar se podría aplicar al baloncesto (o balonmano, hockey patines, hockey hierba, etc) para determinar aquellos jugadores con los que el equipo tuvo una dinámica positiva, al margen de la valoración que consiguiera cada uno de ellos; por ejemplo, un jugador puede hacer una valoración de +2 y tener un +15 en la categoría de +/- y un compañero puede tener un +18 en valoración personal pero un -6 en el otro apartado.


Y si uno quiere afinar más se puede recurrir a la combinación de valoración y +/- por cada minuto jugado, puesto que un jugador puede promediar +14 de valoración por partido jugador pero un +1,3 por minuto disputado, mientras que otro jugador que no cuenta con muchos minutos puede tener una valoración global de +4 en cada partido disputado y un +2,5 por minuto.


¿Todos estos números para qué? ¿Por qué hago esta pregunta? Sencillo: la mayoría de entrenadores no son muy afines a las estadísticas puesto que piensan que el concepto global del juego se ve reducido a algo "simple" restándole atractivo al deporte. En mi opinión es comprensible esta postura si un entrenador basa todas sus acciones y decisiones en una simple hoja de cálculo, pero también se pueden sacar ayudas muy valiosas.


¿No merece contar con más minutos el jugador que, a pesar de tener una valoración global inferior al resto, cuenta con una valoración por minuto jugado superior al resto? Podría ser que dicho jugador se caracterice por su explosividad y rinda mejor en períodos cortos de tiempo, pero también puede darse el caso de que dicho jugador esté pidiendo a gritos más peso dentro del equipo.


¿No habría que ver la afinidad y coordinación óptima que existe entre nuestros jugadores en función de los +/-? Es cierto que puede darse el caso que en un determinado partido y en un momento concreto del mismo haya un quinteto que funcione a la perfección, pero nada más; o también puede ser que determinados jugadores tengan un rendimiento mejor cuando forman parte de un equipo concreto.


Y si alguien quiere rizar el rizo, a las estadísticas anteriores se pueden añadir otras categorías donde para cada jugador se indique la valoración y el +/- en función de cada compañero; es decir, menganito promedia +2 de valoración y tiene un -3 cuando está en cancha con pepito, un +4 y un +7 con fulanito... y así para toda la plantilla (no es tan complicado puesto que las estadísticas de menganito con pepito son las mismas que las de pepito con menganito).


Pero a pesar de toda esta disertación a favor de las estadísticas "usadas con lógica" (que es mi postura, por si alguien no lo había pillado) al final siempre ocurre lo mismo: cada uno hará lo que quiera, desde cuadricular al equipo como simples autómatas hasta prohibir tirar a canasta a los "no buenos" del equipo.



Frase de un compañero de clase para reflexionar un rato (a raíz del asunto de la deuda de Islandia): *Si le debes 600.000€ al banco, tienes un problema. *Si le debes 600.000.000.000€ al banco, es el banco el que tiene el problema.